Foto: RMM · Public domain · vía Wikimedia Commons
Su historia
El Convento de San Antonio de Padua, en Izamal —del maya *Itzmal*, «rocío del cielo»—, fue el quinto convento construido en el actual estado de Yucatán.
Se edificó entre 1549 y 1561, en una población fundada en el siglo IV y dedicada a Zamná.
Está construido con las piedras de una pirámide
Esto no es una metáfora, y es lo primero que hay que saber de este lugar:
el convento fue fundado por los franciscanos, encabezados por fray Diego de Landa, y construido en lugar de la pirámide Pop-hol-Chac, cuyas piedras se usaron como material para el nuevo edificio.
La pirámide Pop-hol-Chac era la más alta de las seis plataformas prehispánicas que había en Izamal, y eso permite hasta hoy que el convento sea visible desde distancias lejanas; en su época facilitaba a los franciscanos el control del lugar, al dominar gran parte del paisaje.
Un templo levantado sobre el basamento del anterior, con sus mismas piedras, y desde el punto más alto: la sustitución no podía ser más literal.
(Fray Diego de Landa es el mismo que en 1562 mandó quemar en Maní los códices mayas, y también el que escribió la *Relación de las cosas de Yucatán*, hoy fuente principal para conocer esa cultura.)
Quién lo construyó
La construcción fue dirigida por un reconocido arquitecto y maestro de la época, el padre fray Juan de Mérida, a cargo de muchas edificaciones religiosas de la península de Yucatán.
Este fue una de sus más grandes obras, fundamental para el desarrollo de la zona y en Mesoamérica, por el gran tamaño de sus proporciones y por estar en una población de gran importancia precolombina.
El segundo atrio más grande del mundo
El atrio principal es rectangular y tiene una extensión de 7.806,43 m², lo que lo convierte en el atrio cerrado más grande de América y en el segundo más grande del mundo, después de la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
Es su atrio el que le ha dado gran reconocimiento mundial al convento.
Y tiene una peculiaridad que se nota al contarlos: cuenta con 75 arcos, pero ninguno de los cuatro lados del gran rectángulo tiene el mismo número: 26 frente a la fachada del templo (oriente), 25 al poniente, 13 al norte y 11 al sur.
El conjunto lo forman además la Capilla de indios, cuatro capillas posas y dos claustros: el Alto y el Bajo.
Para subir al convento hay tres rampas, a los costados y al frente; esta última, de un solo cuerpo, finaliza en una alta y sencilla portada por la que se ingresa al atrio principal.
La fachada actual no es la original: fue modificada hacia el final de la Colonia.
Por qué todo Izamal es amarillo
En la actualidad el convento, como toda Izamal, está pintado de amarillo ocre, color que se les puso desde 1993, con motivo de la visita del papa Juan Pablo II.
Esa es la razón por la que a Izamal se la conoce como «la ciudad amarilla».
Dentro
El interior cuenta con pinturas murales que datan de los siglos XVI y XVII.
Dentro del templo principal, dedicado a la Purísima Concepción, hay un gran retablo de estilo barroco cubierto con baño de oro, con pinturas que representan la Muerte de Cristo, su nacimiento, la visita de la Virgen a Santa Isabel y la Visitación del ángel a María.
En la parte superior se representa «la Coronación de la Virgen como Reina del Cielo», y abajo, la imagen de la Virgen de la Purísima Concepción, escultura traída por fray Diego de Landa desde Guatemala.
Al espacio dedicado a la Purísima Concepción se accede por una escalera que llega al camarín, con un retablo dorado y más de una docena de pinturas dedicadas a la Virgen.
Dentro de la iglesia principal también se puede observar un Cristo negro que ayudó al proceso evangelizador.
Las Vírgenes Hermanas
La imagen de la Purísima Concepción, llamada la Virgen de Izamal, tiene su propia historia:
fray Diego de Landa la llevó al convento junto con otra idéntica en tamaño, forma e imagen. Juntas se conocían como «Las Vírgenes Hermanas».
Una se quedó en Izamal y la otra fue llevada a Mérida.
Pero la primera fue destruida por un incendio el 16 de abril de 1829, y entonces las autoridades eclesiásticas mandaron traer la otra Virgen, donada por Narcisa de la Cámara, que permanece en su convento desde entonces.
Así que la imagen que hoy se venera en Izamal es la que había ido a Mérida: la hermana que volvió cuando la de casa se quemó.
Tres fiestas al año
- 13 de junio: San Antonio de Padua, patrono de los franciscanos. Las fiestas empiezan con una ceremonia religiosa para bajar la imagen del santo y llevarla a peregrinar por las calles con música, flores y fuegos artificiales; ese día se celebra la subida, el último gremio devuelve la imagen a la iglesia y concluye con una misa.
- 15 de agosto: como la Virgen es la patrona de la ciudad, comienzan festejos que duran diez días, con procesiones y vaquerías en su honor.
- Del 1 al 12 de diciembre: la Purísima Concepción, cuyos festejos empiezan con la bajada de la imagen.
Fuentes
Toda la información de esta ficha procede de las fuentes que se enumeran a continuación. Los datos de una iglesia cambian: si encuentras algo desactualizado, la fuente original es el sitio donde comprobarlo.
- Wikipedia en español — «Convento de San Antonio de Padua (Yucatán)» consultada el 2 de septiembre de 2026
- Wikidata — ficha Q3689424 (coordenadas, fundación y enlaces) consultada el 2 de septiembre de 2026
- Wikimedia Commons — ConventodeIzamalYucatan.jpg (fotografía de RMM [email protected], licencia Public domain) consultada el 2 de septiembre de 2026
- OpenStreetMap — punto del directorio (ubicación y datos de contacto) consultada el 2 de septiembre de 2026
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