Su historia
San Bartolomé —«St. Bart’s» para todo el mundo en Nueva York— es una parroquia episcopal fundada en enero de 1835. Está en el lado este de Park Avenue, entre las calles 50 y 51, y su terraza abierta forma una especie de placita en medio de las fachadas acantiladas de Midtown.
Tres edificios, y un portal que viajó
La congregación empezó en una iglesia sencilla en la esquina de Great Jones Street con Lafayette Place.
Su segunda sede se construyó entre 1872 y 1876 en Madison Avenue con la calle 44 este, obra de James Renwick —el mismo arquitecto de la catedral de San Patricio— en estilo lombardo.
En 1902 y 1903 aquel edificio recibió un añadido que acabaría siendo lo más querido de la parroquia: un triple portal neorrománico francés diseñado por Stanford White, inspirado en la iglesia de Saint-Gilles, en Gard, entre Arlés y Nimes, que White había admirado en 1878. Lo pagó la familia de Cornelius Vanderbilt II como monumento conmemorativo; el padre de Vanderbilt había vendido el solar a la iglesia.
Las puertas de bronce, con relieves de escenas del Antiguo y el Nuevo Testamento, las hicieron escultores de primera fila de la ciudad: la principal, Andrew O’Connor bajo la dirección general de Daniel Chester French; la del sur, Herbert Adams; la del norte, Philip Martiny.
Cuando la parroquia se mudó, exigió que aquel portal se conservara y se volviera a montar en la iglesia nueva. Y así se hizo: quien mira hoy la fachada de Park Avenue está viendo una pieza que nació en otro edificio.
El templo actual
Lo levantó Bertram Goodhue entre 1916 y 1917, con un diseño neobizantino simplificado: un gran espacio unitario cubierto por bóveda de cañón, sin naves laterales ni capillas y con los brazos del crucero muy reducidos. Goodhue tuvo que modificar su idea original precisamente para encajar el portal antiguo.
La primera piedra se colocó el 1 de mayo de 1917 y el templo se consagró en 1918. Goodhue murió de forma repentina en 1924, y sus colaboradores, ya asociados como Mayers, Murray and Philips, terminaron la obra siguiendo sus materiales: ladrillo en tonos salmón y crema y piedra caliza de Indiana. Ellos diseñaron la terraza y añadieron la cúpula —con dibujo de azulejo por fuera y un interior policromado de aire hispanomorisco— que sustituyó a la aguja proyectada y nunca construida. Es la parte del edificio que más se ha discutido.
Se dio por terminada en 1930, con un costo de 5,4 millones de dólares de la época. Guarda vidrieras y mosaicos de Hildreth Meiere y una pila bautismal de mármol del escultor danés Bertel Thorvaldsen, seguidor de Canova.
Una parroquia viva
No es solo un monumento. Las cifras que la propia Iglesia Episcopal publica dan idea de su tamaño: 2.196 miembros en 2020 con una asistencia media de 386 personas, y 2.239 miembros en 2023. En 2024 declaró 2.392.909 dólares de aportaciones y una asistencia dominical media de 361 personas. En 2018 celebró el centenario de su primer culto en Park Avenue.
Está inscrita en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde el 16 de abril de 1980, y el 31 de octubre de 2016 el conjunto de la iglesia y su casa comunitaria fue declarado Hito Histórico Nacional por ser un ejemplo destacado de la arquitectura religiosa estadounidense de principios del siglo XX.
No se publican horarios ni teléfono por no haberse consultado fuente oficial reciente. Datos tomados de las enciclopedias libres en inglés y español el 2 de septiembre de 2026.