Jueves Santo de 1983 en Popayán: una de cada cuatro víctimas del terremoto estaba en la catedral
Esta no es una noticia alegre, y no todas pueden serlo. Es la que explica por qué la catedral de Popayán es como es.
Las 8:15 de la mañana
El 31 de marzo de 1983, a las 8:15 de la mañana, un sismo de magnitud 5,5 golpeó Popayán.
Era Jueves Santo, en la ciudad cuya Semana Santa está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. A esa hora, las iglesias estaban llenas.
La catedral fue el templo que más sufrió. Se desplomó la cúpula, y con ella la mayoría de los techos. El órgano —traído de París en 1909 y considerado uno de los mejores de Sudamérica— quedó completamente destruido.
Y el dato que no admite suavizarse: el 25 % de todas las muertes que causó el sismo en la ciudad ocurrieron dentro de esta catedral, durante los oficios religiosos.
Una de cada cuatro personas que murió aquel día en Popayán estaba en misa aquí.
Un edificio que ya se había caído antes
Lo que hace más duro el episodio es que no era la primera vez.
El terremoto del 2 de febrero de 1736 había destruido todos los templos de la ciudad, dejando en pie solamente La Ermita. La catedral de entonces —la segunda del solar— perdió su cúpula y quedó reducida a dos cuerpos, se reparó dos veces, amenazó ruina y acabó demolida.
La que se cayó en 1983 era la tercera, y había costado ochenta y siete años: primera piedra en 1819, obra parada por la Batalla de Boyacá, reinicio en 1856, y terminación el 12 de junio de 1906.
Entre uno de los retablos que guarda hay una imagen cuyo nombre resume la historia de la ciudad: el Señor del Terremoto.
Lo que se decidió después
La reconstrucción la impulsó el arzobispo Samuel Silverio Buitrago Trujillo, y se tomó una decisión que merece señalarse.
Se recuperó la cúpula respetando el diseño original de Marcelino Pérez de Arroyo, el arquitecto cuyos planos habían venido desde Madrid, enviados por la Academia de San Fernando, en el siglo XVIII.
Es decir: no se sustituyó por otra cosa más barata o más moderna. Se rehízo lo que había.
El nuevo altar sí cambió: el antiguo baldaquino neoclásico se sustituyó por una plancha curva con escultura moderna.
En 1986, tres años después del terremoto, el papa Juan Pablo II visitó la catedral.
Por qué contarlo
Porque la Semana Santa de Popayán sigue celebrándose, y sigue llenando esas naves.
Y porque quien entre hoy en la catedral verá una cúpula que parece la de 1906 y no lo es: es la que un pueblo volvió a levantar, igual, después de que se le cayera encima.
Fuentes:
- Wikipedia en español — «Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción (Popayán)», consultada el 3 de septiembre de 2026
- Wikipedia en español — «Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción (Popayán)», consultada el 3 de septiembre de 2026
